Da comienzo el proyecto “Restauración de vegetación para la conservación”

El día 1 de este mes daba comienzo “Restauración de vegetación para la conservación” un proyecto de la asociación Brinzal, que cuenta con el apoyo de la Convocatoria de Medioambiente y Desarrollo Sostenible de Fundación Montemadrid y CaixaBank. Con un año de duración, este proyecto prevé actuaciones de mejora del estado de conservación de diversas especies de flora asociada a los medios calizos del centro peninsular y por extensión, pretende mejorar el estado de conservación de diversas especies de fauna asociada a las anteriores especies de flora. Todo ello se desarrollará en la cantera de La Chanta (Corpa, Madrid), un lugar donde se están desarrollando múltiples actuaciones al auspicio de un acuerdo de custodia del territorio firmado con Holcim, la empresa propietaria de los terrenos.

 

La Chanta es una antigua cantera de caliza de 20 hectáreas en la que se ha ejecutado un plan de restauración novedoso, en el cuál Brinzal, se encargó de la asesoría para la promoción de la biodiversidad. Tras la actividad minera se comprobó que se habían generado algunos hábitats muy interesantes por su escasez en la zona, fundamentalmente humedales y roquedos, que estaban siendo colonizados por especies con cierto nivel de vulnerabilidad e importancia ecológica: el sapillo moteado, el aguilucho lagunero, la collalba negra, o la mariposa arlequín, entre otros.

 

A pesar de lo degradado del terreno, del escaso intervalo de tiempo transcurrido desde el abandono de la actividad minera, y del recién finalizado proceso de restauración, en la Chanta se encuentra una riqueza faunística superior a lo esperable. Esto nos da una idea del potencial de esta cantera para generar biodiversidad. 

 

Aproximadamente la mitad oriental de nuestro país está dominada por suelos calizos. Éstos poseen un alto contenido en sales calcáreas, lo que les confiere un pH alto. Este factor, unido a la habitual pedregosidad de este tipo de medios, la escasez de materia orgánica y la aridez, los hace difíciles desde el punto de vista del desarrollo de la vegetación. Así, la talla de muchas especies, así como el grado de cobertura del suelo se han reducido. Al amparo de este duro medio ha surgido un buen número de taxones especializados de flora y fauna, que desgraciadamente no ha llevado pareja una conciencia sobre su valor. La construcción de infraestructuras, la urbanización y, sobre todo, la agricultura han situado a muchas especies vegetales en una situación desfavorable de conservación, y paralelamente a la fauna que depende de ellas.

 

Este proyecto  pretende mejorar el estado de conservación de diversas especies de flora y su fauna asociada a través de una serie de actuaciones como la selección de especies y recogida de semillas, (con la conveniente autorización administrativa), preparación y creación de un banco de semillas, la producción de este tipo de planta en el vivero de La Chanta (Corpa, Madrid) y la implantación de la misma para continuar con la restauración de este espacio y la infraestructura verde asociada al mismo (fundamentalmente lindes agrícolas, con la pertinente autorización de los propietarios; terrenos forestales; cauces de ríos, etc.).

 

En los meses de octubre a diciembre se llevarán a cabo las plantaciones con ayuda de voluntarios, en jornadas diseñadas para ello, lo que nos permitirá además continuar con la labor de divulgación de los valores naturales de este espacio, situado en un entorno rural bastante despoblado.