A finales de mayo del año pasado registramos por fin la presencia de la mariposa del espantalobos Iolana debilitata en La Chanta. El fomento de esta mariposa amenazada en La Chanta formaba una parte importante del proyecto de restauración llevado a cabo por Holcim en 2020.
Coincidiendo con la jornada que llevamos a cabo este año dentro de los 15 días de mariposas organizadas por SOCEME y Mundo Artrópodo, el pasado 25 de abril pudimos observar varios ejemplares de la especie, e incluso huevos recién puestos. Los huevos de esta especie son muy reconocibles y diferentes del resto de licénidos, debido a su forma y tamaño. Además, las observaciones han sido llevadas a cabo en varios espantalobos (Colutea hispanica) repartidos por La Chanta. Esta noticia nos llena de alegría, pues es la culminación tanto del esfuerzo llevado a cabo por Holcim durante la restauración, como del seguimiento llevado a cabo por Brinzal durante estos primeros años del acuerdo de custodia.
Esta especie depende, en el interior peninsular, del espantalobos para reproducirse. Los adultos vuelan en los meses de mayo y junio, haciendo la puesta en el cáliz de las flores de esta leguminosa. La larva se alimenta de las semillas que se encuentran en el interior de la vaina hasta completar el desarrollo larvario, momento en que desciende de la planta para pupar en el suelo entre las piedras o, frecuentemente, para ser transportada por algunas especies de hormigas hasta su hormiguero y pupar dentro de él. Teniendo en cuenta esta especial biología, durante la restauración se plantaron varios cientos de brinzales de esta leguminosa, ya que una de las mayores amenazas a las que se enfrenta esta especie son las extinciones locales que se producen como consecuencia de la pérdida de pies aislados de su planta nutricia. Por ello, se propuso además, la plantación de espantalobos en rodales, favoreciendo así la conectividad entre poblaciones. En este sentido, se ha promovido activamente también, junto con el proyecto Esfera Savia, la plantación de espantalobos en municipios cercanos.
Como el período de vuelo de esta especie es habitualmente algo más tarde, suponemos, y esperamos, que el mes de mayo y primeros días de junio nos dejaran ver muchas más Iolanas.

